LA EVITACIÓN ES LA PRIMERA VÍA PARA QUE TU PROBLEMA SE CONVIERTA EN UNA CRISIS

¿Alguna vez te ha pasado tener que enfrentarte a algo que no te gusta, porque sabes que es incómodo, doloroso, tenso, y es un trabajo que no te apetece acometer?

Empiezas a evitar “eso incómodo”, que inicialmente es un problemita, después con el tiempo va creciendo, hasta convertirse en crisis. Una crisis grave en algunos casos con cambios importantes en la vida de las personas, pérdidas y con una solución que dictamina un juez.

Los problemas surgen diariamente, y los resolvemos sobre la marcha o poco a poco si son más grandes, aplazados a una reunión si requiere de terceras personas, con la ayuda de profesionales, etc.. pero te recomiendo que no recurras a la evitación continua como forma de solución, ya que el problema irá tomando cuerpo, cada vez más grande, hasta convertirse en un quebradero de cabeza o una ruptura importante.

La mediación ayuda a que las personas puedan comunicarse, aclarar de una manera asertiva sus diferentes puntos de vista y buscar un punto de encuentro, satisfactorio o insatisfactorio para ambas partes, pero un punto de encuentro en el que la crisis tenga una solución, que no sea judicial.

Un punto de encuentro para el diálogo, para el entendimiento, la comprensión, para aclarar presuntas percepciones erróneas, pensamientos limitantes que imposibilitan la resolución,  desahogo emocional asertivo, donde encuentres las palabras para poder decir lo que quieres sin faltar al respeto de la otra persona.

En España, no estamos acostumbrados a contratar un Mediador colegiado cuando se avecina una crisis, como alternativa a la vía judicial, pero es una opción a tener muy en cuenta en la resolución de conflictos, con menor coste que el sistema judicial.

¿Conclusiones sobre LA EVITACIÓN?

1 Conclusión: no mires a otro lado ante un problema, no lo evites,  trátalo como si fuera un toro enorme que puede venir a por tí, obsérvalo, y empieza a pensar por dónde lo vas a torear, conoce al toro, puedes incluso hacerte amigo de él, lo que nunca puedes hacer es dejar de mirarlo, tienes muchas posibilidades de que te pille.

2 Conclusión: el toro te ha pillado, estás herido y no sabes que hacer. Pide ayuda profesional en el área que debas mejorar, médica, psicológica, económica, etc. Y recurre a la mediación, recuerda que un mal acuerdo siempre es preferible a un juicio.